martes 8 de diciembre de 2009

Ironman Cozumel 2009... Si se pudo!!!


Tengo que empezar por dar gracias a Dios, a mi amada esposa y a mis dos bellos hijos, no solo hubiese sido imposible sin su amor, apoyo, ayuda y compresión, sino que también considero que ellos cruzaron la meta junto conmigo y se merecen esa medalla de finalista en el Ironman de Cozumel 2009, definitivamente no es mi logro solamente fue un trabajo en equipo. También tengo que dar gracias a mis amigos que me apoyaron en todo momento, muchos creían más en mi que yo mismo, muchos de esos amigos estuvieron allí para hacerme entender que las dificultades del entrenamiento las podía superar y que conseguiría la manera de salir bien parado, gracias a ellos conseguí la motivación para no rendirme en el camino y lograr esta meta. Y por último pero no menos importante, el apoyo de mi familia en Venezuela y Canadá, siempre pendiente de mi evolución en el entrenamiento, los días antes de irnos mostraron su acostumbrado cariño llamándonos y estando pendientes de nuestro viaje y el saber que estaban allí siguiéndome virtualmente el mero día del evento, sin hacer menos pesada la bici, sentí que todos estaban montados conmigo sobre ella, los amo mucho.

Es significativo también el hecho de haber corrido en representación de Panamá, llevo en mi corazón los colores de mi tierra natal y crucé la meta con mi bandera venezolana, pero en todo momento corrí con los colores panameños y el público en la calle me daba ánimos gritando “vamos Panamá, si se puede” y lejos de sentirme ajeno me sentí alegre de que así fuera, por ello también doy mis agradecimientos al Team Panamá por adoptar a este servidor como parte del equipo, el pasar por los lugares donde estaba nuestra marea roja me inyectaba mucho ánimo y coraje para seguir en la prueba y al llegar a la meta sentí orgullo al escuchar al animador gritando “Clímido Rivero, from Panama, you are an Ironman….”

Sobre la experiencia tengo que decir que es inolvidable, la idea de nadar, pedalear y correr tan largas distancias todo junto en un mismo día y por tan largo tiempo, no se me ha hecho fácil de comprender. Yo veía con mucho entusiasmo las fotos de los eventos Ironman y los veía lejos, como algo que no fuera para mí. Sin embargo, el 26 de Noviembre llegamos a Cozumel y estaba allí con mi familia, compañeros de entrenamiento, amigos y el Team Panamá ajustando las bicis, reconociendo el terreno y pidiéndole al todo poderoso que nos cambiara el clima que nos había recibido y se prestaba muy difícil para tan larga prueba. Y cada vez más me convencía que era una realidad, que estaba a punto de hacer una hazaña que solo pocos han logrado. Mi amigo Julio me decía, “no puedo creer que estamos acá” y yo le decía “y yo no puedo creer que estuve a punto de perderme el estar aquí”. Y finalmente si, lo logramos todo el Team Panamá y mi amigo Juan Froilan, que desde Venezuela formó parte también de esta idea loca, cruzamos la meta, mostrando que la preparación, el apoyo de la familia y amigos y la fe en si mismo lo hacen todo posible.

Normalmente se me hace fácil escribir en el blog pero en esta oportunidad muchas cosas se me vienen en tropel a la mente y se me dificulta ordenarlas, incluso me desagrada la idea de dejar eventos y nombres por fuera, sin embargo sigo adelante en mi relato dejando abierta la posibilidad de otros artículos que sigan dejando imagen escrita de todo lo que vivimos para culminar este reto. Muchas cosas pasaron durante nuestra estadía en Cozumel y muchas más aun durante la preparación para el evento que me gustaría compartir y lo más significativo es que a parte de la exigencia física que demanda el Ironman en su preparación y en su consecución hay una carga emocional grande, la guerra sicológica en tu cabeza mientras das la batalla por terminar cada etapa, cada entreno sin dejar de pensar que lo que viene es más grande.

Para ayudarnos el día del evento amaneció espectacular, el fuerte oleaje que tenía el mar cesó, el cielo se cubrió de un manto nubloso que refrescó el recorrido en la bici, aunque el viento en la parte este del recorrido ciclístico le añadió cierta sazón de chile mexicano, no todo podía ser tan fácil y finalmente el temprano anochecer que hizo de la carrera pedestre más llevadera junto con el apoyo del público a lo largo de la vía. El mal dormir de la noche anterior por la ansiedad de la magnitud del evento fue lo que inició el día, sin embargo todo salió según el plan, al baño un par de veces para dejar el cuerpo limpio, la comida a las 4:30 AM para darle al cuerpo unas calorías adicionales, el traslado al lugar y la preparación para la partida. El ambiente inmejorable, música, público y competidores todos emocionados en una gran fiesta deportiva. La natación, única en una pecera transparente de espectacular color verde marino, la bici controlada para dejar bien el cuerpo para la maratón. Y la carrera, que aunque entorpecida por un problema fisiológico salió bien y no se hizo tan larga gracias al clima y al apoyo del público en la ruta.

La natación fue excelente, un calentamiento para mi que se me hace fácil, aunque salí 15 minutos antes de lo previsto no me exigí mucho, creo que la corriente ayudó mucho a los tiempos. La bici fue la peor parte psicológicamente hablando, la primera de las tres vueltas fue la más larga, la segunda aunque empezó con dificultad por una sensación de sueño que me dio por el mal dormir creo que la buena alimentación lo resolvió, y en este punto vuelvo a dar gracias a Julio por haber compartido su estrategia y unas cuantas pastillas de sal que hoy por hoy considero fueron también clave del éxito, finalmente la segunda vuelta se convirtió en la que más disfrute, la tercera fue la más difícil ya que no dejaba de pensar en los 42 kilómetros que venían, sin embargo esa pelea sirvió para visualizarme bajándome de la bici y empezar a correr. El inicio de la carrera también se apego al plan, piernas fuertes, buen paso, pulsaciones controladas, y un ánimo indescriptible del público, sin embargo no todo fue fácil, terminando la primera vuelta aparecieron unas ganas estrepitosas de orinar, que se arreglaría muy fácilmente entrando en uno de los tantos baños portátiles en la ruta, sin embargo y a pesar de las ganas, no salía, no podía orinar, me desmoroné, pensé que me sacaría del evento, me dio miedo, pero no me sentía para nada mal, solo lo incómodo de querer orinar y no poder, podía seguir corriendo y si caminaba era solo para ver si resolvía el tema fisiológico, decidí terminar y buscar ayuda después de cruzar la meta, plan que resultó bien y la ayuda llegó sin falta al final del cruce glorioso de la meta. Antes de recibir mi merecida pizza fueron necesarias dos bolsas de suero vía intravenosa. Por qué paso lo de la orina, hasta ahora la respuesta es un colapso de la vejiga para evitar eliminar liquido como protección a la deshidratación y también por el golpeteo en la carrera.

Mas allá de la descripción de la ruta y cómo me fue en ella están varias vivencias emocionales vividas a lo largo de la prueba. Al partir en la natación destacaba un cartel donde se mostraba la foto de un eco de un niño en el vientre de su mamá, pero muy bien logrado, el feto parecía estar montado antes de nacer en una bicicleta, en el cartel decía “Daniel naciste extremo… tu mamá siempre te apoya”, eso bastó para que me acordara de mi madre y de su preocupada conversación la noche antes de irme de Panamá, las primeras lágrimas del día. Luego, en la segunda vuelta de la bici paso a un participante que en el timón de su bicicleta tenía lo que eran claramente dos muñequitos de juguete de su hijo, en ese momento se aferraba a uno de ellos como buscando fuerza en algo no podía brindarle un Gatorade o las más avanzada formula de gel, me acordé de mis hijos y volví a llorar. Por último, en la última vuelta de la bici crucé palabras con una mexicana y le comentaba que el día había estado espectacular, ella me comentó que se lo había encargado a su padre, me supuse que ya no estaba en este mundo y por eso tenía la posibilidad de favorecer a su hija, y a todos los demás, con esa clase de favor, ya saben lo que pasó, de nuevo moje el timón de mi bici al acordarme de mi viejo que estaba muy pendiente de mi en la computadora.

Los anteriores fueron momentos emocionales no esperados, pero fuera de ellos hubo varios momentos que si esperaba y salieron bien, primeramente los encuentros con mi esposa e hijos, salieron perfectos, según lo planeado y cada vez que los veía sentía un empujón de energía inexplicable. Otro hecho a destacar fue el increíble apoyo del público a lo largo de la carrera, por toda la trayectoria de la bici a lo largo del pueblo y prácticamente en toda la ruta de la carrera pedestre. Regresé encantado de la hospitalidad de los mexicanos, de su ánimos para echar porras, de su desinterés para apoyar a uno o a otro independientemente si fuera mexicano o no. Y por último pero no menos importante el apoyo de la marea roja, todo el resto de los acompañantes del Team Panamá se apostaron a lo largo de la ruta y nos apoyaron a todos y cada uno casi con el mismo entusiasmo que a cada uno de sus familiares, gracias por ello.

Por ahora paro acá, cierro este largo articulo de hoy, concluyendo que es cierto que nada es imposible, si lo visualizas y te preparas bien para ello, se puede lograr, pero hay que reconocer que el apoyo de familiares y amigos es muy importante y hay que agradecerlo y reconocer que es vital para el logro de esta meta y cualquier otra por más difícil que parezca. Gracias a todos por hacerme sentir un hombre de hierro, no fueron las catorce horas del domingo 29, esas solo lo ratificaron, fueron las cientos de horas y tal vez los miles de kilómetros que sirvieron para poder cruzar la meta ese día. Dice un dicho en este mundillo del triatlón, “has un Ironman y presume el resto de tu vida”, yo presumiré de ser un ironman, de tener una iron family y unos iron amigos. Nos vemos en el próximo.


viernes 20 de noviembre de 2009

Numerosa delegación panameña rumbo al Ironman de Cozumel


Luego de una larga ausencia en el teclado de este bolg, llegó la fecha, y tal vez después de ella tenga tiempo de nuevo para volverle a dar golpes a las teclas dejando mis ideas en este espacio. Les dejo la nota de prensa que apareció en la página de la revista Panamá Sport donde se anuncia el Ironman de Cozumel donde estartemos participando, éste su servidor y muchos amigos más entre panameños y venezolanos con los cuales he estado compartiendo estos últimos meses en preparación para este evento. Espero traer buenas noticias, una medalla de finalista y un post contando de cómo me divertí pasando muchas horas haciendo lo que más me gusta y culminar cruzando la meta en la compañía de mis dos tesoros y me querida esposa.

"El próximo domingo 29 de nov se estará efectuando en la isla de Cozumel, Estado de Quintana Roo, México, la primera edición del triatlón Ironman de ese país, cubriendo la legendaria distancia de 3.8 km a nado, 180 km en bicicleta y 42 kilómetros de carrera pedestre.


En esta oportunidad una nutrida delegación panameña estará participando en dicho evento para lo cual se han estado preparando durante casi 12 meses, esta numerosa delegación de triatletas panameños está constituida por diferentes personas con diferentes profesiones y ocupaciones, desde ingenieros, administradores, hasta productores de televisión, doctores, y nutricionistas.

Durante el largo periodo de entrenamiento la camaradería y unión entre los atletas ha reinado y se tiene una gran expectativa por la participación de este grupo de panameños. Hay diferentes objetivos esperados, aquellos que esperan hacer sus mejores tiempos como aquellos que esperan poder completar la distancia y tan solo llegar a la meta.

Hay que destacar que hace poco mas de un año más de 30 personas coincidieron en su deseo de participar en el Ironman de Cozumel, para algunos será su primera experiencia para otros una nueva oportunidad en cubrir la legendaria distancia. En la etapa previa a la prueba muchas han sido las experiencias vividas, algunos casi abandonan sus planes, otros desafortunadamente no pudieron evitar retirarse anticipadamente y finalmente 22 participantes van a tomar su ticket aéreo con destino ala isla de Cozumel y lograr su sueño de completar la distancia Ironman

En esta larga preparación para algunos cada oportunidad de cubrir una distancia más en la bicicleta en la natación o en la corrida era una nueva experiencia de cómo su cuerpo podía soportar tanto tiempo en una actividad física, también fue una oportunidad para conocernos como atletas, como personas, como padres, como amigos, conocer nuestras debilidades y fortalezas ante retos tan grandes como este, que aunque sea un reto de orden corporal, transcienden en lo espiritual y psicológico de cada persona. Para muchos ha constituido hasta ahora, nada mas con el entrenamiento, una grata experiencia de la cual nunca se olvidarán, solo esperan culminar el evento y compartir con sus familiares y amigos este gran logro."

sábado 16 de mayo de 2009

100K por Panamá... en ruta a Cozumel

Este año la línea editorial de este blog ha sufrido un giro, por un par de razones, los viajes de trabajo se han visto disminuidos, la crisis financiera tiene culpa en eso, y con ello decae la experiencia de correr en diferentes lugares de otros países, por otro lado el reto de un Ironman opaca la idea de solo correr. Pero, como al final de las dos primeras disciplinas de este reto, se corre un maratón, me permito dedicar este año mis relatos en Un Mundo por Correr a mi preparación para cumplir con este triatlón de distancia respetable.
Luego de una breve excusa para seguir adelante con el relato que me dispongo a hacer, quiero comentar sobre la salida de hoy en la cual la barrera de los 100 kilómetros fue desmontada y de paso de una manera muy agradable. Al llegar al lugar de encuentro con mis compañeros de entrenamiento, se termina de decidir la ruta a seguir ese día. Regularmente Alexei se guarda la primera palabra para recomendar qué hacer, siempre con el consentimiento del grupo, y no está demás decir que en todos los casos han sido acertadas, ya que las rutas van siendo determinadas por la evolución de las distancias que vamos alcanzando sobre la bicicleta en nuestro entrenamiento para Cozumel.
Hoy desmonté la barrera que tenía de completar los 100 kilómetros. Para muchos que entrenan para un triatlón distancia Ironman, decir 100 kilómetros no debe ser la gran cosa, claro, son 180 los que hay que completar en la gran prueba más la maratónica distancia pedestre en la disciplina posterior. Pero, en todo reto de fondo que me he planteado he ido trazando hitos que van marcando los avances en el logro de la meta, aun recuerdo mi primer medio maratón antes de completar mi primeros 42K, y hoy he traspasado ese primer hito con satisfacción. Al terminar la mencionada distancia me bajé de la bicicleta lo suficientemente fuerte, física y mentalmente como para pensar en ponerme a correr, cosa que no hice por razones de tiempo, pero solo el hecho de sentirme capaz de hacerlo me dice, una vez más, que vamos bien.
¿Porque fue agradable? Por el hecho de recorrerlos por las carreteras de este bello país que desde hace cinco años nos dio cobijo a mí y a mi familia. Ya la ruta a Gamboa, me era suficiente para sentirme agradado, por el hecho de rodar a través de una selva que de pronto se ve atravesada por el canal de Panamá, la ruta es buena técnicamente por sus exigentes subidas y bajadas además de la agradable vista y temperatura. Ahora se suma la ruta a la famosa “Y” por la carretera de Chilibre pasando por la represa Madem hasta la carretera transístmica. De esta ruta ya he hablado en la carrera transístmica, pero no dejó de ser agradable el atravesar la represa nuevamente ahora en bicicleta. El paso por Chilibre no es fácil considerando el alto tráfico de buses, lo estrecho de la carretera y sus continuas lomas, pero me resulta muy divertido ver a su gente andando por la carretera trasladándose a los diferentes lugares adonde se dirigen, es entrar en contacto con una parte de Panamá que normalmente no frecuento y me agrada.
La nota que terminó de mejorar la experiencia de hoy, fue un pescador deportivo apostado en la carretera, entre las esclusas de Pedro Miguel y Miraflores, ya en mi regreso, en un lago entre ambas esclusas que está al borde de la calle, el cual mostraba con un gran orgullo su trofeo, un gran pez rojo que acababa de capturar y no dudaba en compartir su alegría con los que por allí pasaban. Alcancé a gritarle mis felicitaciones por su logro.
Dedico este entrenamiento de hoy a los cinco años que recién ayer cumplí viviendo en Panamá con mi familia sin dejar de agradecer a los amigos panameños y extranjeros que he conocido en este país por ofrecernos su amistad.

martes 12 de mayo de 2009

El Hombre cumplió…y terminó su primer triatlón

El año pasado, en este mismo espacio, donde me atrevo a dejar memoria escrita de mis actividades deportivas, lancé la pregunta al aire de ver si mi hermano menor José Antonio (Toto) cumpliría su promesa de acompañarme a la versión corta (sprint) del triatlón de Sherman. Pues sí, haciendo un esfuerzo económico, al planificar un viaje a Panamá tan solo para participar en la versión de Mayo de este evento de la UTP, Toto se montó en el avión, y aun sin bicicleta en mano vino dispuesto a completar el triple reto de nadar 750 metros en la bahía El Limón, al norte de Panamá en la costa Atlántica de este país, pedalear 20 kilómetros en el fuerte Sherman y correr 5 kilómetros más alrededor del antiguo aeropuerto del mismo fuerte.
La bicicleta lo esperaba en las tierras canaleras, siendo su primer triatlón, como lo hacen muchos principiantes, apeló al préstamo de uno de los equipos más importantes y necesarios para completar el triple reto. Se decidió por la bicicleta montañera dentro de las dos opciones que tenía. Una vez en la capital, nos alistamos para ir a Colón con toda la familia, como de costumbre, a otro evento deportivo más en mi palmarés, por que yo también participaría de la carrera.
Luego de mucho revisar todos los detalles a los que se enfrentaría mi hermano, de darle diversos consejos y de intentar dramatizar en secuencia cada uno de los pasos que debería cumplir para culminar con éxito la prueba, nos fuimos al fuerte con el difícil reto de llevar en nuestro carro, sin portabicicletas, las dos bicis, y a toda la familia con los enceres necesarios para que todos pasáramos el rato en el evento. Se cumplió el reto y todo cupo sin problema.
Una vez en el lugar de la escena deportiva se me fue olvidando la importancia de cada consejo que le daba a Toto, lo iba dejando “solo” con su reto, y me iba mentalizando en mi prueba, al punto que olvidé por completo un par de detalles importantes a la hora de armar la bicicleta con la que él rodaría. No coloqué el sillín a la altura que previamente habíamos marcado y que por razones de espacio en el carro tuvimos que bajar, y tampoco acoplé los frenos, que al sacar las ruedas en una bici montañera hay que desacoplar.
Llegué al 100% de concentración para cumplir con lo que me había propuesto y darle un bajón a mi anterior marca en la distancia y terminar la prueba por delante de algunas personas clave, sin olvidar del todo que mi hermano estaba allí, pero solo eso, él solo con su reto que como persona adulta se propuso. Un par de últimos detalles al colocar las cosas en el puesto de transición y más nada, arrancamos.
El mar picado, como no lo había visto en la bahía, una carretera mojada por una temprana lluvia que “madrugó” a la competición esperando a los ciclistas atentos a no resbalar, y una ruta de carrera cargada de excesiva humedad luego que se parara la temprana lluvia. Este fue el escenario que encontramos, pero no impidió que lograra mi objetivo, nadé como siempre, saliendo entre los primeros pelotones, al montarme en mi bici algo nuevo sentí, no me pasaba tanta gente como de costumbre, solo unos cuantos de los corredores mas “pro” que suelen salir después de mi del agua. Eso me inspiró y seguí adelante bien cómodo en mi Cervélo nueva manteniendo un ritmo que jamás había logrado sobre dos ruedas en una competencia.
¿Y Toto? Me conformé con verlo en cada vuelta de la bici, y con solo verlo supuse iba excelente en su desempeño. Luego me bajé a correr y todo continuó excelentemente bien para mi, logrando mantener el paso planificado por debajo de los 5 minutos el kilómetro en los 5 kilómetros de la carrera a pie.
Luego de terminar con un excelente record personal que descontaba 7 minutos de mi anterior prueba en la misma distancia, pude volver mi pensamiento a mi hermano que venía atrás tratando de cumplir con su reto. Empezó a correr justo cuando terminaba mi prueba y alcancé a darle un consejo para la carrera a pie. Al terminar fui recibido como de costumbre por mi familia y acompañado de mi hija nos mandamos a ver al tío Toto a darle ánimo sin dejar de estar preocupados por su condición física. El hombre terminó, logró completar sus dos vueltas corriendo, terminando así los 5k y su primer triatlón, qué alegría.
Bueno, ahora vienen los cuentos, cómo le fue, cómo fue la experiencia, cómo se sintió en cada una de las disciplinas, y mi gran sorpresa fue el reencontrarme con los dos detalles que olvidé y que cité al principio de mi relato. - ¿Cómo!!!!???? - ¿Sin frenos???, -¿pedaleaste los 20 kilómetros sin frenos??? No cuento cómo lo hizo por que tendría que escribir otro post para detallar toda la tragedia que vivió Toto para salvar el pequeño obstáculo de correr su primer triatlón en una bicicleta prestada y sin frenos.
Al final aprendí, que sin pretender ser un entrenador de triatlón, para ayudar y guiar a alguien en cumplir su meta triatlética debo aprender a estar pendiente tanto de su evento como del mío, si no es así, mejor no me meto en ese problema. También le dejo este aprendizaje a mi hermano, cada evento que te establezcas no dejes todo en mano de tu mentor o guía, ponle tu también criterio a los detalles para que no se escape ninguno. Y finalmente, queda demostrado que cuando hay inspiración y determinación cualquier meta es alcanzable. En un video vi por allí en estos días una cita de alguien que no recuerdo su nombre, y decía “los obstáculos son todas aquellas cosas que ves cuando no estás viendo tu objetivo”. Nos vemos en el próximo evento.

sábado 2 de mayo de 2009

Camino a Cozumel



Este espacio ha estado inactivo desde hace un rato, y no es que mi interés por escribir y experiencias por compartir acá se hayan agotado, por el contrario, para cada cosa que he hecho últimamente he “escrito” en mi cabeza alguna breve reseña que en algún momento pensaba publicar, sin embargo el escaso tiempo para convertir ese pensamiento en palabras y verterlas en un documento digital no ha permitido esa publicación.

La razón… el tiempo dedicado a mi próximo y más importante evento de este año no da margen para sentarme a escribir fácilmente como antes, tomando en cuenta las actividades laborales y de familia que debo poner en mi primera prioridad y que en ocasiones me hacen pensar lo mucho que debo agradecer a mi familia por el apoyo que desde ya se está mostrando en las no aun tan largas sesiones de entrenamiento que roban mi tiempo para con ellos y que en los meses que se aproximan serán peores.

Ya ha habido varias sesiones de más de 3 horas montado en bici, y ayer fue la primera en la cual después de casi 90 kilómetros rodando me he bajado a correr un rato a ver cómo se sienten las piernas tras la larga ruta sobre dos ruedas. Ya siento como el cuerpo asimila las largas jornadas y como se recupera más rápidamente. En las primeras prácticas de más de 80 kilómetros pasaba todo el día como si me hubiesen dado una tunda de palos y el día siguiente era para obligatorio descanso.

Ya, no solo puedo dedicar el día siguiente a una sesión suave y de recuperación, si no que además siento la rapidez en la asimilación del cuerpo a la distancia alcanzada en el mismo día del largo entrenamiento. ¿Qué quiere decir esto? ¿Qué estoy bien encaminado? Aun no lo se, pero si es un buen augurio. Aun quedan varias barreras por desmontar, los 100 kilómetros en bici, un medio Ironman, sesiones de más de seis horas en la bici, solo por citar algunas.

Por ahora, estoy contento, en primer lugar del apoyo de mi esposa, hijos y familiares, de la compañía de mis compañeros de lucha tanto de los Juaneteros como del team que cada sábado nos reunimos para los fondos de bici, de la asimilación de mi cuerpo a largos trabajos aeróbicos, de lo bien que me he acoplado a mi nueva bici y del apoyo de los amigos que desde Facebook o cualquier otro medio digital me han brindado para seguir adelante en mi camino a Cozumel donde intentaré hacer por primera vez un Ironman.

Espero seguir contando con espacios de tiempo como el de hoy para ir relatando la evolución de este reto y que con ello pueda motivar a otros a dedicar tiempo a su salud, tal vez no en tanta intensidad, pero si en una fracción justa que les asegure un bienestar físico.

Equipo de training del día de ayer en breve parada para reponer energías:


martes 27 de enero de 2009

Océano a Océano Panamá 2009


25 de Enero de 2009
El día amaneció igual al año pasado, claro, sin nubes, como si fuera una copia al carbón del clima que tuvimos en Enero de 2008. A las 4:00 AM parte la primera tanda de mi grupo hacia Colón. A las 6:00 AM parte la segunda en la que me encuentro yo, al área de transición en el puesto número 5 y al mismo tiempo se da inicio a la edición 2009 de la carrera de relevos que atravesará el Istmo Panameño desde Colon en la costa Atlántica hasta Ciudad de Panamá en la costa Pacífica.

La planificación fue sencilla, conformamos dos equipos, uno Gran Master, mayores de 50 años, y el equipo Mixto con hombres y mujeres de diversas edades, Maricarmen fue la representante femenina de nuestro grupo. El equipo Gran Master se autodenominó “Juaneteros Geriátricos” y el otro simplemente “Juaneteros” a ambos nos patrocinó gentilmente New Balance con la camiseta que nos identificó en la carrera y otra en el área de meta. La logística fue similar a la del año pasado, 10 personas por equipos para correr alternamente los 80 kilómetros que separan los dos océanos a la par del famoso canal transistmico. Se apuntaron 25 equipos para un total de 250 personas.

El día seguía igual, con una pequeña diferencia, al estar esperando en la quinta área de relevo nubló un poco, hasta lloviznó, se refrescó el ambiente y nos alegramos ya que haría de los siguientes tramos una carrera más fresca. Pero duró poco y salió el sol, recordándonos que en el verano panameño él es el que manda. Rafael esperaba por nuestro equipo y Daniel por los Geriátricos. Sorpresa!!! ellos nos ganaban por un buen tramo y Daniel salió primero.

Me toca a mi ahora, espero a Rafa en el inicio del sexto tramo, éste fue el que más me gustó en la versión del 2008, saliendo de la carretera Transistmica cerca de la famosa “Y” cruzamos a la carretera que lleva a Chilibre en búsqueda de la represa Madem. Tomarle muchas fotos el año pasado estuvo genial, pero tener el privilegio de pasar a pie por encima de la represa, cosa que no es permitida tan fácilmente, fue mucho mejor. Mi ruta no fue muy diferente a las que me precedían, aunque un poco más leve tenía sus subidas y bajadas y la entrega del testigo era en plena loma, lo que hacía más duro rematar para acortar las diferencias con los equipos rivales.

Luego de mi vino Vladimir, compañero de carro en el grupo que nos subdividimos para repartirnos en toda la ruta junto con Rafa. Tan pronto los dejamos, salimos al siguiente tramo para darle apoyo a los compañeros que nos seguirían y que ya estaban en su lugar esperándonos. De nuevo otra sorpresa, Vladimir llega primero que su contraparte de los Geriátricos, nos alegramos pero no fue muy legítima ya que se debió a un error técnico, el compañero de los mayores tomó otra vía y se desvió como dos kilómetros.

De allí siguieron Cesar, Toruño y José. Los que nos precedieron, Edgardo, Maricarmen, Luigi y Miguel completando así los representantes, ya no tan juveniles pero tampoco geriátricos de los Juaneteros. Todos junto con nuestros compañeros veteranos íbamos acompañando a los que corrían en turno y reinaba una camaradería sin igual. El clima muy duro, con sol de más de 35 grados y el asfalto caliente, pero que no impedían que la organización se luciera así como los corredores, tanto los más rápidos como los más lentos dieron lo mejor de sí para pasar un excelente día cruzando este hermoso país.

Al llegar a la meta, nos esperaba una buena comida y una agradable música, al menos a mi me gustó, a cargo del grupo Shorty & Slim. El año pasado ellos también amenizaron la llegada y me quedé con las ganas de comprar un CD cosa que si pude hacer este año. Al final del día la satisfacción de haber disfrutado de este evento que me encantaría se siga repitiendo todos los años. Felicidades a corredores y organizadores del evento… Ocean to Ocean papa!!!

viernes 23 de enero de 2009

Dos carreras, dos clubes y un istmo por cruzar de nuevo.

El año 2009 comenzó muy bien, entre otras cosas por que el calendario de eventos deportivos en Panamá está repleto, casi todos los fines de semana hay alguna competencia, entre las acostumbradas de Corredores del Istmo y la UTP (Unión de Triatlón de Panamá) y ahora el nuevo club Panama Runners. También, para aderezar el calendario, nuevamente tendremos la segunda edición de la revitalizada competencia de Relevos Transístmicos que vuelve este año organizada por el Club de Orientación Panamá a manos del buen amigo Irving (Rompy).

Empezamos el año con los 5 km de Corredores del Istmo, y una buena disputa en la línea final que lo hizo más interesante, protagonizada por los punteros de la carrera. Normalmente solo estoy pendiente de mi carrera y no me preocupa quién gane, pero esta vez había expectativa por ver a Guitan ganando de nuevo. Aunque la llegada estuvo cerrada y por supuesto polémica, fue interesante ver quien ganaba a la final.

Luego seguimos con los 10, convertidos a 11 kilómetros, del nuevo club Panama Runners. Esta carrera si me resulto divertida, corrí con mi grupo de amigos Los Juaneteros, casi toda la carrera juntos, dijimos que empezaríamos suave para disfrutar de la misma, pero a la final le apretamos el paso y aunque seguíamos disfrutando no paseamos nada. Hasta hubo quienes se devolvieron para esperar a todo el grupo y al llegar al la meta el grito de guerra “Juaneteros!!!!” En la foto se puede observar aun cuando íbamos relajados.

La cosa no para y este domingo 25 tenemos la Carrera de Relevos Transístmicos (http://relevos.info/). El año pasado estuvo genial y las expectativas son iguales y mejores para este año 2009, y es que se esperan más de doscientos corredores repartidos en grupos de 10 que atravesarán en relevo todo el istmo panameño, desde el Océano Atlántico en Colón hasta el Pacifico en la costa de Ciudad de Panamá, de Océano a Océano papá!!! Nos vemos este domingo y ya estaré contando cómo nos fue.

Y si no se cansan de tanta actividad, esperen al domingo 1° de Febrero donde inicia el calendario 2009 de la UTP con el primer triatlón Sprint en Veracruz, allí estaremos en preparación y camino al IM Cozumel 2009.